Portugal y las indicaciones geográficas artesanales: preparación, certificación y valorización territorial

Por: ©️ Astrid Uzcátegui Angulo - Mayo 11, 2026

Portugal y las indicaciones geográficas artesanales: preparación, certificación y valorización territorial es un tema especialmente relevante en el nuevo escenario europeo abierto por el Reglamento (UE) 2023/2411.

A diferencia de una lectura centrada solo en la solicitud de reconocimiento, la experiencia portuguesa muestra algo más profundo: antes de proteger un nombre, hay que preparar el sistema que hará posible que ese nombre funcione.

Por eso, Portugal resulta especialmente interesante.

No solo por los productos artesanales que ya cuentan con indicación geográfica o por los que podrían solicitarla. También por el andamiaje institucional que ha construido alrededor del artesano, la producción artesanal tradicional, los pliegos de especificaciones, la certificación, el control y la valorización territorial.

Una experiencia distinta a la francesa

En un artículo anterior analizamos la experiencia francesa a partir de expedientes que se pueden consultar en la base pública del INPI francés.

Allí el interés estaba en los casos ya reconocidos: pliegos de condiciones, zonas geográficas, operadores, decisiones de declaratoria de reconocimiento y sistemas de control.

Portugal ofrece una lectura distinta.

En este caso, el valor no está únicamente en los expedientes ya existentes, sino en la preparación previa. Es decir, en la forma en que el país ha ido construyendo condiciones institucionales, técnicas y documentales para identificar productos artesanales con potencial de indicación geográfica.

Por tanto, si Francia permite ver la indicación geográfica artesanal e industrial “por dentro”, Portugal permite observar lo que ocurre antes: la organización del terreno.

Un estudio para mapear el potencial artesanal

El punto de partida es el estudio Património nas nossas mãos: O potencial das Indicações Geográficas Artesanais em Portugal (Patrimonio en nuestras manos: el potencial de las indicaciones geográficas artesanales en Portugal).

El estudio fue solicitado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI/WIPO), en colaboración con el INPI portugués y la Misión Permanente de Portugal ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra. Fue desarrollado por A.CERTIFICA, organismo de certificación para producciones artesanales tradicionales.[1]

Su objetivo es amplio y estratégico.

Busca recoger, mapear y caracterizar productos artesanales portugueses que ya cuentan con indicación geográfica o que podrían obtenerla, tanto en el territorio continental como en las regiones autónomas de Azores y Madeira.[2]

No es solo una lista de productos

El estudio portugués no se limita a reunir nombres de productos tradicionales.

Su valor está en la metodología.

Reúne datos cuantitativos, entrevistas con municipios, productores, asociaciones y entidades gestoras, así como análisis de casos de éxito. Además, plantea recomendaciones prácticas para utilizar mejor las herramientas de propiedad industrial en el sector artesanal portugués.[3]

Esto es importante.

Porque una indicación geográfica artesanal no se construye solo con memoria cultural. Requiere información, diagnóstico, actores identificados, reglas, control y una visión estratégica del territorio.

En consecuencia, el estudio funciona como una radiografía del potencial artesanal portugués ante el nuevo régimen europeo.

Cuarenta y dos IG y ciento cincuenta potenciales

Uno de los datos más relevantes del estudio es el alcance del mapeo.

Portugal identifica 42 indicaciones geográficas artesanales existentes o en trámite, además de 150 producciones artesanales con potencial para obtener protección como indicación geográfica. En conjunto, el estudio trabaja sobre un universo de 192 productos artesanales mapeados.[4]

Este dato merece atención.

No estamos ante una aproximación aislada ni ante la selección ocasional de algunos productos emblemáticos. Estamos ante una estrategia de identificación nacional.

Además, el estudio distribuye esas producciones por tipologías: textiles, cerámica, madera e instrumentos musicales, metales, fibras vegetales y otros productos diversos.

La indicación geográfica empieza antes de la solicitud

La primera gran enseñanza de Portugal es metodológica.

Una indicación geográfica artesanal no nace el día en que se presenta la solicitud ante la autoridad competente.

Nace antes.

Nace cuando un territorio identifica sus oficios, reconoce a sus artesanos, documenta sus producciones, analiza sus técnicas, delimita sus zonas, organiza sus actores y construye reglas mínimas de calidad, autenticidad y control.

Por eso, la experiencia portuguesa resulta tan útil para pensar el futuro de las indicaciones geográficas artesanales en Europa.

Portugal no llegó al Reglamento (UE) 2023/2411 desde cero. Venía construyendo un sistema.

La artesanía como política pública

El marco portugués parte de una idea clara: el artesanato (artesanía) no es solo una manifestación cultural.

También es una actividad económica, profesional y territorial.

El Decreto-Lei n.º 122/2015 crea el Programa de Promoção das Artes e Ofícios (Programa de Promoción de las Artes y Oficios) y define modalidades de apoyo para actividades artesanales. La norma vincula estas actividades con la recuperación y renovación de saberes, la promoción de competencias, la creación de empleo, la inversión, la promoción y la comercialización.[5]

Este enfoque es relevante.

Permite ver que Portugal no trata la artesanía únicamente como patrimonio que debe conservarse. La trata también como un sector que necesita formación, apoyo, comercialización, inserción profesional y estrategia de mercado.

Registro, oficio y unidad productiva

El estudio también muestra la importancia del reconocimiento del sujeto productor.

En mayo de 2025, Portugal contaba con 3.744 Unidades Productivas Artesanales (UPA) registradas, sin incluir las unidades productivas asociadas al área alimentaria.[6]

Este dato es relevante para las indicaciones geográficas artesanales.

En productos de esta naturaleza, no basta identificar el producto. También hay que saber quién produce, bajo qué reconocimiento, con qué técnica, dentro de qué territorio y con qué capacidad de cumplir reglas comunes.

Por ello, el registro de artesanos y unidades productivas no es un simple dato administrativo. Forma parte de la infraestructura de autenticidad y trazabilidad.

El SNQCPAT como pieza clave

Otra pieza central del sistema portugués es el Sistema Nacional de Cualificación y Certificación de Producciones Artesanales Tradicionales (SNQCPAT).

Este sistema fue creado por el Decreto-Lei n.º 121/2015.

Su finalidad es promover y garantizar la autenticidad y calidad de las producciones artesanales tradicionales portuguesas. Además, se presenta como una estrategia de valorización y fortalecimiento de la credibilidad de las artes, oficios y producciones artesanales.[7]

En otras palabras, Portugal creó un mecanismo previo de ordenación, certificación y control de la producción artesanal tradicional.

Eso explica, en parte, por qué el país puede identificar hoy un número tan significativo de productos con potencial de indicación geográfica.

Qué producciones pueden certificarse

El SNQCPAT no se aplica a cualquier producto artesanal de manera indiferenciada.

La norma exige que las producciones artesanales tengan un referente geográfico asociado a su origen histórico o al centro difusor más relevante.

Además, debe observarse la importancia cultural y patrimonial de la producción, considerando la tradición de la actividad en el territorio y su capacidad simbólica para conferir identidad propia.[8]

Este punto conecta directamente con las indicaciones geográficas.

Aunque certificación e indicación geográfica no son lo mismo, ambas comparten una preocupación común: demostrar que el producto no está aislado del territorio, sino vinculado a una historia, una práctica, una comunidad productiva y un saber hacer reconocible.

El cuaderno de especificaciones

El caderno de especificações (pliego de especificaciones) es una de las piezas más importantes del sistema portugués.

Según el Decreto-Lei n.º 121/2015, este documento fundamenta el proceso de certificación de la producción artesanal tradicional. Debe identificar y caracterizar de forma rigurosa la producción que se pretende certificar.[9]

Además, debe incluir elementos muy próximos a los que interesan en una indicación geográfica: nombre del producto, encuadre cultural e histórico-geográfico, delimitación geográfica cuando proceda, materias primas, modo de producción, técnicas, herramientas, características físicas, condiciones de innovación y normas técnicas aplicables.[10]

Por tanto, el pliego de especificaciones cumple una función metodológica esencial.

Traduce el oficio a reglas verificables.

Del saber hacer a la regla verificable

Este punto es doctrinalmente muy importante.

La artesanía no pierde identidad por ser descrita técnicamente. Al contrario, muchas veces necesita esa descripción para poder ser protegida, diferenciada y transmitida.

El pliego de especificaciones permite pasar de una afirmación general —“este producto es tradicional”— a una estructura verificable: qué producto es, dónde se produce, qué materias usa, qué técnicas lo caracterizan, qué variaciones admite y qué elementos no pueden alterarse sin afectar su identidad.

En consecuencia, Portugal ofrece una lección clara.

Antes de reconocer una indicación geográfica artesanal, conviene saber si el producto ya puede describirse con rigor suficiente para ser controlado.

La marca de certificación

El Decreto-Lei n.º 121/2015 también crea la marca “artesanato tradicional certificado” (artesanía tradicional certificada).

La norma atribuye al IEFP la responsabilidad de registrar esta marca de certificación ante el INPI portugués y de gestionar el sistema correspondiente.[11]

Este punto merece un artículo propio.

Aquí basta señalar que la marca de certificación funciona dentro de un sistema público de cualificación y certificación de producciones artesanales tradicionales. Su uso depende del cumplimiento del pliego de especificaciones y de la certificación correspondiente.

Por tanto, no estamos ante una simple etiqueta promocional.

Estamos ante un instrumento de diferenciación, control y confianza en el mercado.

A.CERTIFICA dentro del sistema

En el estudio Patrimonio en nuestras manos, A.CERTIFICA aparece como el organismo que desarrolló la investigación y como organismo de certificación de producciones artesanales tradicionales.[12]

Sin embargo, en este artículo no conviene entrar en detalle sobre su funcionamiento.

Basta señalar que su existencia confirma un elemento clave: el sistema portugués no se limita a identificar productos ni a reconocer nombres. También incorpora organismos de certificación, procedimientos de control y mecanismos para verificar que los productos cumplen con los requisitos establecidos.

La experiencia de A.CERTIFICA, por su singularidad, merece un análisis específico posterior.

Ese análisis puede ser especialmente útil para estudiar la relación entre marcas de certificación, indicaciones geográficas, autenticidad, trazabilidad y atributos diferenciales.

Certificación e indicación geográfica

La certificación no sustituye a la indicación geográfica.

Sin embargo, puede prepararla.

En efecto, un sistema de certificación permite identificar productores, ordenar características del producto, establecer reglas, exigir documentación, controlar usos y generar confianza en consumidores y mercados.

Por ello, en productos artesanales, la certificación puede funcionar como una antesala metodológica.

Puede ayudar a que una futura solicitud de indicación geográfica no parta de cero, sino de un trabajo previo de identificación, descripción, diferenciación y control.

Este es uno de los mayores aportes de Portugal al debate europeo.

Control y fiscalización

El sistema portugués también incorpora reglas de control.

El Decreto-Lei n.º 121/2015 prevé que la certificación de las producciones y la autorización del uso de la indicación geográfica, cuando sea aplicable, sean efectuadas por organismos de certificación acreditados.[13]

Además, la norma atribuye el control y la fiscalización del uso de la marca de certificación y de las indicaciones geográficas a los organismos de certificación y a la Autoridad de Seguridad Alimentaria y Económica (ASAE).[14]

Esto es relevante.

Porque una indicación geográfica sin control corre el riesgo de convertirse en un reconocimiento débil. En cambio, cuando existe una estructura de certificación y fiscalización, el nombre protegido puede funcionar con mayor solidez.

Productos certificados y casos de éxito

El estudio portugués distingue entre productos con indicación geográfica que aún no han avanzado hacia sistemas de control efectivos y productos integrados en procesos de certificación.

Además, identifica 26 productos artesanales certificados, vinculados a autenticidad, calidad y patrimonio cultural de distintos municipios portugueses.[15]

Entre los ejemplos aparecen los Lenços de Namorados do Minho (Pañuelos de Enamorados del Miño), el Figurado de Barcelos, la Filigrana de Portugal, los Bonecos de Estremoz (Muñecos de Estremoz), las Rendas de Bilros de Peniche (Encajes de bolillos de Peniche) y la Viola da Terra – Açores (Viola de la Tierra – Azores).

Estos casos muestran la diversidad del sistema portugués.

También muestran que la artesanía puede abarcar textiles, cerámica, joyería, instrumentos musicales, fibras vegetales y otros productos de fuerte identidad territorial.

Valorización y mercado

La experiencia portuguesa no se limita al expediente.

También conecta la protección con el mercado.

El estudio destaca experiencias de valorización de productos certificados en espacios comerciales especializados, como la tienda dedicada al Figurado de Barcelos y la Joalharia do Carmo (Joyería del Carmo), vinculada a la Filigrana de Portugal. En estos casos, el empaque, la narrativa del producto y la venta especializada refuerzan la autenticidad y la confianza del consumidor.[16]

Este punto es importante.

Una indicación geográfica artesanal no debería quedar encerrada en un documento jurídico. Debe conectarse con una estrategia de valor, comunicación y sostenibilidad económica del oficio.

Turismo, territorio y autenticidad

Portugal también relaciona artesanía, turismo y desarrollo local.

El estudio señala que el turismo puede aumentar el consumo local de productos artesanales y favorecer experiencias culturales, como talleres, rutas, visitas a talleres, demostraciones en vivo y espacios interpretativos.[17]

Sin embargo, esta relación debe manejarse con cuidado.

El objetivo no debería ser convertir el producto artesanal en un souvenir indiferenciado, sino reforzar su autenticidad, su historia, su técnica y su vínculo territorial.

Por tanto, la indicación geográfica puede ayudar a ordenar esa relación entre producto, turista y territorio.

Puede explicar qué se está comprando, de dónde viene, quién lo produce y por qué tiene un valor distinto.

Lo que Portugal enseña a otros territorios

Portugal enseña que la protección de productos artesanales vinculados al territorio requiere preparación.

No basta identificar productos bellos, tradicionales o simbólicos.

Hace falta construir una infraestructura mínima: registro de artesanos, identificación de unidades productivas, pliegos de especificaciones, certificación, control, promoción, formación, apoyo institucional y estrategia de valorización.

Esta enseñanza es útil para España.

También lo es para América Latina, donde existen productos artesanales de enorme riqueza cultural y territorial, pero donde muchas veces el reconocimiento formal no viene acompañado de sistemas suficientes de control, trazabilidad y sostenibilidad.

Antes de proteger el nombre

La experiencia portuguesa permite formular una idea sencilla.

Antes de proteger el nombre, hay que preparar el sistema.

Ese sistema debe responder preguntas básicas.

¿Quiénes son los productores? ¿Qué producto se protege? ¿Dónde se produce? ¿Qué técnicas lo caracterizan? ¿Qué elementos pueden innovarse? ¿Qué debe permanecer? ¿Cómo se controla? ¿Cómo se comunica al mercado? ¿Cómo se evita la apropiación indebida del nombre?

Sin esas respuestas, una indicación geográfica artesanal puede quedar en el plano simbólico.

Con esas respuestas, puede convertirse en una herramienta real de autenticidad, diferenciación y desarrollo territorial.

Una reflexión final

La experiencia portuguesa deja una enseñanza clara: una indicación geográfica artesanal no comienza con la solicitud.

Comienza mucho antes.

Comienza cuando un país decide mirar su artesanía como patrimonio, pero también como oficio, actividad económica, identidad territorial y sistema de valor.

Portugal muestra que la protección de productos artesanales vinculados al territorio exige algo más que sensibilidad cultural. Exige método, documentación, certificación, trazabilidad, control y coordinación institucional.

La pregunta que deja este caso no es solo cuántos productos pueden llegar a ser indicaciones geográficas.

La pregunta es qué tan preparados están los territorios para transformar su patrimonio artesanal en un sistema sostenible de autenticidad, control y valorización.

Porque proteger un producto artesanal vinculado al territorio no significa únicamente conservar una memoria.

Significa crear las condiciones para que esa memoria siga produciendo futuro.

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[1] A.CERTIFICA. Património nas nossas mãos: O potencial das Indicações Geográficas Artesanais em Portugal. Estudio solicitado por OMPI/WIPO, en colaboración con INPI Portugal y la Misión Permanente de Portugal en Ginebra, octubre de 2025. Disponible en: https://inpi.justica.gov.pt/Portals/6/PDF%20INPI/Estudos%20sobre%20propriedade%20industrial/Estudo_patrimonio_nas_nosssas_maos_IG%20Artesanais_out25.pdf?ver=Mqp8_yY4icdVPVYrwuFDRQ%3d%3d&timestamp=1761060656188. INPI Portugal. Último acceso el 6 de mayo de 2026.

[2] Ibid.

[3] Ibid.

[4] A.CERTIFICA. Património nas nossas mãos, secciones 5.2 a 5.4, sobre panorama general de indicaciones geográficas artesanales existentes y producciones potenciales identificadas.

[5] Portugal. Decreto-Lei n.º 122/2015, de 30 de junio. Diário da República n.º 125/2015, Série I, 30 de junio de 2015. Disponible en: https://diariodarepublica.pt/dr/detalhe/decreto-lei/122-2015-67641481. Último acceso el 6 de mayo de 2026.

[6] A.CERTIFICA. Património nas nossas mãos, sección 4.2, sobre cartas de Unidade Produtiva Artesanal vigentes en mayo de 2025.

[7] Portugal. Decreto-Lei n.º 121/2015, de 30 de junio. Diário da República n.º 125/2015, Série I, 30 de junio de 2015. Disponible en: https://diariodarepublica.pt/dr/detalhe/decreto-lei/121-2015-67641480. Último acceso el 6 de mayo de 2026.

[8] Ibid.

[9] Ibid.

[10] IEFP. “Promoção do Artesanato.” Instituto do Emprego e Formação Profissional. Disponible en: https://www.iefp.pt/iefp. Último acceso el 6 de mayo de 2026.

[11] Portugal. Decreto-Lei n.º 121/2015, art. 6.

[12] A.CERTIFICA. Património nas nossas mãos, ficha técnica.

[13] Portugal. Decreto-Lei n.º 121/2015, arts. 14 a 16.

[14] Ibid., art. 19.

[15] A.CERTIFICA. Património nas nossas mãos, sección 5.5, sobre productos con IG integrados en el sistema de certificación.

[16] Ibid., sección 5.5.3,

[17] Ibid., sección 2.2.