Francia y las indicaciones geográficas artesanales e industriales: expedientes, saber hacer y territorio

Por: ©️ Astrid Uzcátegui Angulo - Mayo 06, 2026

Francia y las indicaciones geográficas artesanales e industriales (IGAI): expedientes, saber hacer y territorio es un tema especialmente relevante en el nuevo escenario europeo abierto por el Reglamento (UE) 2023/2411. Este régimen reconoce que ciertos productos artesanales e industriales pueden estar profundamente vinculados a un lugar, no solo por su materia prima, sino también por su saber hacer, su reputación, su historia productiva y su continuidad territorial.[1]

En este campo, el territorio no siempre habla a través del suelo. A veces habla a través de una técnica, de una maquinaria, de una comunidad productiva, de una forma de organizar el trabajo o de una reputación construida durante generaciones.

Por eso, las indicaciones geográficas artesanales e industriales no pueden entenderse como una simple extensión del modelo agroalimentario. Requieren una lectura propia.

 Del producto tradicional al expediente verificable

Durante mucho tiempo, muchos productos artesanales han sido valorados por su belleza, por su tradición o por su identificación cultural con una región. Sin embargo, una indicación geográfica exige algo más.

No basta con afirmar que un producto es tradicional. Tampoco basta con decir que forma parte de la identidad local o que se fabrica desde hace generaciones.

El nuevo sistema europeo exige transformar esa valoración cultural en un expediente verificable. Esto implica identificar el nombre protegible, definir el producto, delimitar la zona geográfica, explicar el vínculo con el territorio, precisar las fases de producción, ordenar los operadores y establecer mecanismos de control.

En consecuencia, el centro del análisis ya no está solo en el producto terminado. También está en el proceso, en la organización colectiva, en la trazabilidad y en la capacidad de demostrar que el nombre protegido corresponde a una realidad productiva viva.

 Francia: una plataforma pública para leer expedientes reales

La experiencia francesa resulta especialmente útil porque permite observar ese proceso desde dentro. El Institut National de la Propriété Industrielle (Instituto Nacional de la Propiedad Industrial, INPI) mantiene una base pública dedicada a las indicaciones geográficas artesanales e industriales. En ella pueden consultarse nombres protegidos, números de registro, fechas de depósito, fechas de registro, estado legal, organismos de defensa y gestión, listas de operadores y documentos asociados.[2]

Esta transparencia es importante. Francia no solo informa que existen indicaciones geográficas reconocidas. También permite consultar cahiers des charges (pliegos de condiciones), avisos publicados en el BOPI (Boletín Oficial de la Propiedad Industrial), decisiones de declaración de reconocimiento y síntesis de enquête publique (consulta pública).

Por lo tanto, la plataforma francesa no es solo un registro. Es también una fuente metodológica.

Quien estudia estos expedientes puede comprender cómo se convierte un oficio, una reputación o una técnica territorial en una estructura jurídica. Esa posibilidad de lectura pública ayuda a construir criterios, comparar casos y aprender de expedientes ya reconocidos.

 El cahier des charges como pieza central

En el sistema francés, el cahier des charges (pliego de condiciones) cumple una función decisiva. No se limita a describir el producto. Debe ordenar los elementos que justifican la protección: nombre, producto, zona, vínculo, proceso de producción, controles, operadores y reglas de uso.

Además, el INPI exige que la solicitud vaya acompañada del cahier des charges (pliego de condiciones), del document unique (documento único), de un documento que demuestre la representatividad del solicitante y de los datos del organismo de certificación.[3]

Esta exigencia permite entender una idea central: una indicación geográfica artesanal o industrial no se sostiene solo en una historia cultural. Necesita una arquitectura documental.

Esa arquitectura es la que permite pasar de la tradición narrada al expediente verificable.

Cuatro expedientes franceses y lo que aportan a la doctrina de las IGAI

Los cuatro casos franceses seleccionados no cumplen una función meramente ilustrativa. Cada uno permite observar una forma distinta de construir el vínculo entre producto, territorio, saber hacer, reputación, organización colectiva y control.

Por eso, su valor no está solo en que sean indicaciones geográficas homologadas. Su importancia reside en que sus expedientes permiten leer cómo se formaliza jurídicamente un producto artesanal o industrial vinculado al territorio.

Los casos son Porcelaine de Limoges, Dentelle de Calais-Caudry, Vannerie de Fayl-Billot y Tournerie et tabletterie du massif du Jura.

1. Porcelaine de Limoges: cuando la reputación exige fases territoriales verificables

La indicación geográfica Porcelaine de Limoges está situada territorialmente en el departamento de Haute-Vienne, en la región de Nouvelle-Aquitaine, con Limoges como centro histórico de referencia. La ficha oficial del INPI identifica esta indicación como IG 17-001, reconocida, con número de registro INPI-1702 y fcha de declaratoria de reconocimiento de 1 de diciembre de 2017. También identifica como organismo de defensa y gestión a la Association pour l’Indication Géographique Porcelaine de Limoges y publica una lista extensa de operadores autorizados.[4]

El producto protegido es la porcelana de Limoges. El pliego de condiciones precisa que la denominación cubre productos de porcelana manufacturados dentro del área geográfica definida. Además, limita la protección a dos tipos de productos: porcelana no decorada fabricada en la zona de la IG y porcelana fabricada y decorada en esa misma zona.[5]

El elemento más relevante del expediente es la exigencia territorial de las fases productivas. El pliego de condiciones establece que el área geográfica comprende las operaciones de fabricación y decoración en el departamento de Haute-Vienne, y que todas las etapas de producción, es decir, fabricación y decoración, deben realizarse dentro de esa área.

Incluso aclara que una empresa que fabrique en la zona, pero decore fuera, o que decore dentro de la zona productos fabricados fuera, no podrá beneficiarse de la IG Porcelaine de Limoges.[6]

Elegimos este caso porque muestra que una indicación geográfica artesanal e industrial no protege una simple evocación comercial del nombre “Limoges”. Protege una reputación territorial organizada mediante fases productivas verificables.

Su aporte doctrinal es claro: en las IGAI, el vínculo con el territorio puede construirse mediante fases esenciales de fabricación y transformación. La reputación histórica no basta si no se traduce en reglas precisas sobre dónde, cómo y por quién debe realizarse el producto protegido.

2. Dentelle de Calais-Caudry: cuando el vínculo territorial se construye desde una técnica especializada

La indicación geográfica Dentelle de Calais-Caudry está ubicada en las aglomeraciones de Calais, en el departamento de Pas-de-Calais, y Caudry, en el departamento del Nord, ambos en Hauts-de-France. La ficha oficial del INPI la identifica como IG 23-001, recocida, con número de registro INPI-2401 y fecha de declaratoria de reconocimiento de 26 de enero de 2024. También identifica como organismo de defensa y gestión a la Association IG Dentelle de Calais-Caudry.[7]

El producto protegido es la dentelle (encaje) de Calais-Caudry. La propia ficha del INPI publica la lista de operadores y delimita la zona geográfica en comunas de los departamentos Nord y Pas-de-Calais.[8]

El expediente resulta especialmente interesante porque el elemento central no es una materia prima natural, sino una técnica textil altamente especializada. Aquí, el vínculo territorial se construye a partir de una combinación de técnica, maquinaria histórica, reputación y operadores certificados.

Este caso permite observar que el saber hacer protegido puede estar asociado a métiers Leavers (telares Leavers), una maquinaria especializada que forma parte de la historia productiva del encaje en Calais y Caudry. La protección no recae simplemente sobre una dentelle (encaje) “bonita” o prestigiosa. Recae sobre una forma de producir, una comunidad de operadores, una técnica reconocible y un territorio productivo determinado.

Elegimos este caso porque permite mostrar que una IGAI puede proteger un saber hacer técnico-industrial, no solo una práctica manual tradicional. La maquinaria histórica no debilita el carácter territorial del producto; por el contrario, puede formar parte del vínculo.

Su aporte doctrinal consiste en demostrar que el saber hacer protegido por una indicación geográfica artesanal e industrial puede estar asociado a tecnología histórica, especialización productiva, operadores certificados y reputación internacional. La artesanía, en este campo, no debe entenderse únicamente como trabajo manual aislado.

3. Vannerie de Fayl-Billot: cuando la artesanía manual se convierte en trazabilidad y control

La indicación geográfica Vannerie de Fayl-Billot se sitúa en una zona compuesta por comunas de Haute-Marne y Haute-Saône. La ficha oficial del INPI la identifica como IG 25-001, declarada, con número de registro INPI-2503 y fecha de declaratoria de reconocimiento de 3 de octubre de 2025. Su organismo de defensa y gestión es el Comité de développement et de promotion de la vannerie (Comité de desarrollo y promoción de la cestería), con sede en la Maison de la Vannerie (Casa de la Cestería), en Fayl-Billot.[9]

El producto protegido es la vannerie (cestería) de Fayl-Billot. El expediente identifica operadores iniciales y delimita territorialmente la producción, lo cual permite observar una relación directa entre oficio, comunidad productiva y zona geográfica.

El cahier des charges et Plan de Contrôle (pliego de condiciones y plan de control) es especialmente valioso porque integra desde el inicio la descripción del producto con el sistema de verificación. El documento establece que la materia prima principal de la cestería bajo IG es el osier naturel (mimbre natural), exige un mínimo de 80 % de mimbre natural trenzado sobre la superficie total del objeto, excluye el osier synthétique (mimbre sintético) y exige que la pieza sea trenzada a mano con al menos una técnica de trenzado de brins d’osier (varillas de mimbre).[10]

También prohíbe el uso de cola, grapas, clavos o remaches en el trenzado. Esta precisión transforma la manualidad en un criterio técnico controlable.

Además, el expediente detalla elementos estructurales del producto, como el fondo, los montants (montantes), los bordes, las asas, las guarniciones y los ensamblajes con otros materiales. El plan de control identifica puntos de control, valores objetivo, autocontrôle (autocontrol), contrôle externe (control externo), frecuencia, responsables, métodos y documentos probatorios.[11]

Elegimos este caso porque es el más útil para explicar cómo una práctica artesanal manual puede formalizarse jurídicamente sin perder su identidad. La manualidad no queda como una afirmación estética; se convierte en regla técnica verificable.

Su aporte doctrinal es muy importante: la autenticidad artesanal puede traducirse en materia prima, porcentaje mínimo, técnicas permitidas, materiales excluidos, fases estructurales, registros de producción, documentos probatorios y controles visuales o documentales. Es un caso clave para pensar la trazabilidad en productos artesanales.

4. Tournerie et tabletterie du massif du Jura: cuando tradición e innovación no se excluyen

La indicación geográfica Tournerie et tabletterie du massif du Jura se sitúa en el macizo del Jura y comunas limítrofes de su fachada oeste. La ficha oficial del INPI la identifica como IG 25-002, reconocida, con número de registro INPI-2504, fecha de depósito 21 de julio de 2025 y fecha declaratoria de reconocimiento de 28 de noviembre de 2025. El organismo de defensa y gestión es CREATIVEWOOD, sindicato profesional con sede en Lons-le-Saunier.[12]

El producto protegido comprende productos de tournerie (tornería) y tabletterie (tabletería). La decisión de reconocimiento del INPI reconoce el pliego de condiciones con el número INPI-2504 y reconoce a Creativewood como organismo de defensa y gestión.[13]

El expediente es especialmente interesante porque define el producto de manera abierta, precisamente para no limitar la creatividad de los artesanos. Dada la diversidad de productos posibles, la protección no se reduce a una lista cerrada de objetos. Por el contrario, comprende productos de tornería o tabletería que respondan a los criterios de la IG.

Este punto es doctrinalmente muy relevante. En muchas actividades artesanales e industriales, la identidad del producto no está en una forma única e invariable, sino en un saber hacer aplicado a una variedad de objetos.

Además, el sistema de control no se limita al producto final. El pliego de condiciones prevé controles sobre exigencias de certificación, trazabilidad, posición geográfica de la empresa y saber hacer de los trabajadores para las fases de mecanizado. También exige registros y documentos como lista de proveedores de materias a base de madera, lista de subcontratistas, registro de personal para controlar el saber hacer, facturas, fichas técnicas y registro de fabricación.[14]

Elegimos este caso porque permite sostener una idea doctrinal esencial: una IGAI no debe congelar el oficio ni convertir la tradición en una pieza de museo.

Su aporte doctrinal consiste en mostrar que tradición, creatividad e innovación técnica pueden convivir. Lo decisivo no es excluir toda herramienta contemporánea, sino demostrar que el producto conserva una continuidad territorial del saber hacer, que sus fases relevantes son verificables y que existen operadores capaces de cumplir un sistema de control.

Cuatro formas de construir el vínculo territorial

Estos cuatro expedientes franceses muestran que no existe una sola forma de construir el vínculo territorial en las indicaciones geográficas artesanales e industriales.

  • En Porcelaine de Limoges, el vínculo aparece en la reputación histórica y en las fases territoriales de fabricación y decoración.
  • En Dentelle de Calais-Caudry, el vínculo se construye desde una técnica textil especializada, una maquinaria histórica y operadores certificados.
  • En Vannerie de Fayl-Billot, el vínculo se expresa en la materia prima, la manualidad, la estructura del objeto, la trazabilidad y el control.
  • En Tournerie et tabletterie du massif du Jura, el vínculo se articula desde un saber hacer vivo, compatible con creatividad, diversidad de productos y evolución técnica.

Por eso, Francia permite ver la IGAI por dentro. No solo como nombre protegido, sino como expediente, método y sistema de control.

Lo que enseña la experiencia francesa

  1. La experiencia francesa muestra que las indicaciones geográficas artesanales e industriales necesitan expediente, no solo relato.
  2. El relato es importante, porque permite comprender la historia, la reputación y el valor cultural del producto. Pero, por sí solo, no basta.
  3. El expediente debe organizar esa historia en términos jurídicos y técnicos. Debe decir qué se protege, dónde se produce, quién puede usar el nombre, qué fases son obligatorias, qué técnicas son relevantes, qué materiales están permitidos, cómo se controla el cumplimiento y cómo se evita el uso indebido.
  4. En este sentido, el pliego de condiciones se convierte en una pieza central. No es un documento meramente formal. Es el lugar donde el producto artesanal o industrial se vuelve jurídicamente inteligible.
  5. Además, la transparencia documental crea aprendizaje institucional. Los expedientes franceses sirven para que otros países, productores, asesores y autoridades puedan comprender cómo se traduce una práctica territorial en una estructura jurídica verificable.

Una herramienta de aprendizaje para otros territorios

La utilidad de la experiencia francesa no consiste en presentar a Francia como un modelo perfecto. Su valor está en permitir observar cómo se está construyendo, en la práctica, la protección jurídica de productos artesanales e industriales vinculados al territorio.

Para España, esta experiencia ofrece una advertencia clara. La riqueza artesanal de un territorio no se convierte automáticamente en una indicación geográfica. Antes debe pasar por un proceso de identificación, documentación, organización colectiva y control.

Para América Latina, la experiencia francesa también puede resultar útil. Muchos países cuentan con productos artesanales vinculados al origen, con comunidades productivas reconocidas y con denominaciones de fuerte reputación. Sin embargo, el desafío no está solo en obtener un reconocimiento formal, sino en construir sistemas sostenibles de uso, control y valorización.

Por eso, estudiar expedientes reales permite ir más allá de la teoría. Ayuda a formular mejores preguntas.

¿Qué fases deben realizarse dentro de la zona? ¿Qué materiales son esenciales? ¿Qué margen debe darse a la innovación? ¿Cómo se prueba la reputación? ¿Quiénes son los operadores legítimos? ¿Qué documentos sostienen la trazabilidad? ¿Cómo se controla el uso del nombre?

Una reflexión final

La experiencia francesa deja una enseñanza importante para el nuevo sistema europeo de indicaciones geográficas artesanales e industriales: no basta con reconocer que un producto forma parte de una tradición. Hay que demostrar cómo esa tradición se organiza, se transmite, se controla y se mantiene viva en un territorio.

La pregunta que deja este recorrido no es únicamente qué productos merecen protección. Muchos la merecen.

La pregunta es qué comunidades productivas están preparadas para transformar su saber hacer en un expediente sólido, verificable y sostenible.

Porque una indicación geográfica artesanal o industrial no debería ser solo un reconocimiento del pasado. Debería ser una herramienta para que un oficio, una técnica y una reputación territorial puedan seguir teniendo futuro.

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[1] Parlamento Europeo y Consejo de la Unión Europea. Reglamento (UE) 2023/2411 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de octubre de 2023, relativo a la protección de las indicaciones geográficas de productos artesanales e industriales y por el que se modifican los Reglamentos (UE) 2017/1001 y (UE) 2019/1753. Diario Oficial de la Unión Europea, 2023. Disponible en: EUR-Lex. Último acceso el 6 de mayo de 2026.

[2] Institut National de la Propriété Industrielle. “Toutes les IG - Base Indications Géographiques.” Base Indications Géographiques - INPI. Disponible en: https://base-indications-geographiques.inpi.fr/fr/toutes-les-ig. Último acceso el 6 de mayo de 2026.

[3] Institut National de la Propriété Industrielle. “Déposer une indication géographique protégée.” INPI, 15 de enero de 2025. Disponible en: https://www.inpi.fr/realiser-demarches/propriete-intellectuelle/deposer-une-indication-geographique-protegee. Último acceso el 6 de mayo de 2026.

[4] nstitut National de la Propriété Industrielle. “IG 17-001 Porcelaine de Limoges.” Base Indications Géographiques - INPI. Disponible en: https://base-indications-geographiques.inpi.fr/fr/detail-ig/porcelaine-de-limoges-IG17-001. Último acceso el 6 de mayo de 2026.

[5] Association pour l’Indication Géographique Porcelaine de Limoges. Cahier des charges en vigueur: Porcelaine de Limoges. Base Indications Géographiques - INPI. Disponible en: https://www.destination-limoges.com/la-destination/porcelaine-de-limoges/ig-porcelaine-de-limoges/. Último acceso el 6 de mayo de 2026.

[6] Ibid.

[7] Institut National de la Propriété Industrielle. “IG 23-001 Dentelle de Calais-Caudry.” Base Indications Géographiques - INPI. Disponible en: https://base-indications-geographiques.inpi.fr/fr/detail-ig/dentelle-de-calais-caudry-IG23-001. Último acceso el 6 de mayo de 2026.

[8] Ibid.

[9] Institut National de la Propriété Industrielle. “IG 25-001 Vannerie de Fayl-Billot.” Base Indications Géographiques - INPI. Disponible en: https://base-indications-geographiques.inpi.fr/fr/detail-ig/vannerie-de-fayl-billot. Último acceso el 6 de mayo de 2026

[10] Ibid.

[11] Ibid.

[12] Institut National de la Propriété Industrielle. “IG 25-002 Tournerie et tabletterie du massif du Jura.” Base Indications Géographiques - INPI. Disponible en: https://base-indications-geographiques.inpi.fr/fr/detail-ig/tournerie-et-tabletterie-du-massif-du-jura-0?. Último acceso el 6 de mayo de 2026.

[13] Ibid.

[14] Ibid.