logo astrid uzcategui

Los productos locales con historia y las denominaciones geográficas

Por Astrid Uzcátegui – Diciembre 10, 2019

Los productos originarios de una región tienen peculiaridades que se reflejan en su aspecto, sabor (si se trata de productos comestibles), calidad o belleza. Según la Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales de la UNESCO, México 1982, en forma amplia, en el Patrimonio Histórico, “…las señales de identidad de un pueblo están como en un código genético, grabadas en su propia cultura y el singular Patrimonio acumulado a lo largo de su historia, define la personalidad de una comunidad, Estado o Nación, marcando con ese acento original y propio, en el concierto universal, la riqueza patrimonial de toda la Humanidad”.

La vinculación de productos a una zona o región para resaltar sus determinadas características o cualidades ha sido una práctica habitual en el mercado, no obstante, el empleo de estos signos para individualizar en el tráfico comercial determinados productos se remonta a la segunda mitad del siglo XIX, como consecuencia del desarrollo de la agricultura y la artesanía; de ahí que el desarrollo de las denominaciones geográficas se encuentre ligado a la regulación de políticas agrarias en diversos países, tal es el caso de la Unión Europea.

Las denominaciones geográficas, desde siempre, han concentrado una fuente suplementaria de información para el consumidor que les permite individualizar determinada categoría de productos que poseen ciertas características o calidades típicas derivadas de la región de origen, además de la garantía de indicar su procedencia geográfica.

Una indicación geográfica o una denominación de origen puede potenciar la calidad y características de la tierra, las condiciones ambientales, la tradición de los medios y los sistemas de producción que determinan los atributos fundamentales de los productos locales, diferenciándolos de productos iguales o similares elaborados en otros lugares dentro o fuera de un país, evitando que terceros ajenos a la zona de producción presenten como provenientes de un lugar productos que en realidad han sido elaborados en otras lugares, en perjuicio del saber hacer y del patrimonio cultural local.

Entre las funciones que cumplen las denominaciones de geográficas esta la de la protección de la tradición, de la historia, pues han sido concebidas como una fórmula para recompensar a los productores por el mantenimiento de las tradiciones y de determinados niveles de calidad en la producción.

El uso de las indicaciones geográficas y las denominaciones de origen, en países como España, Italia y Francia, han demostrado que constituyen instrumentos adecuados para promover el desarrollo del sector agrícola, pues el uso de estás herramientas inciden directamente en el desarrollo y la evolución de las diferentes regiones, en especial las más desfavorecidas en las que el sector agrario representa una parte importante de la economía.

Sobre este tema, Pilar Montero García-Noblejas, ha señalado que las denominaciones geográficas son un factor fundamental para el desarrollo socioeconómico y cultural de los productores y de las regiones, porque les ofrece la posibilidad de contar con una ventaja competitiva si se vinculan con el patrimonio cultural y gastronómico, un instrumento valioso para el adecuado desarrollo e impulso del comercio exterior de los países agrícolas.

Mapamundi de productos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos marcados con el asterisco(*) son obligatorios.




    Los campos marcados con el asterisco (*) son obligatorios.